jueves, 18 de noviembre de 2010

jueves, 4 de noviembre de 2010

La Guardia Civil impide asistir a Misa en el Valle de los Caídos


La Guardia Civil impide asistir a misa a decenas de feligreses en el Valle de los Caídos. Quién iba a pensar que ese sería el cometido de este cuerpo al cabo de los años. Una vergüenza nacional más que apenas si se denuncia.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Carta de la Sra. Rice a Chávez


Sr. Presidente Chávez:

He estado esperando desde mi salida del gobierno a que transcurriese un tiempo prudencial para enviarle esta misiva. Aunque desde el punto de vista geopolítico sus expresiones desconsideradas contra mi persona fueron deleznables, por lo cual no fueron respondidas oficialmente, no puedo negar que me produjeron malestar. Ningún ser humano puede dejar de molestarse cuando alguien se refiere a él o a ella en términos procaces y desconsiderados.

En el caso que nos ocupa ello estaba magnificado por el hecho de que: (1) usted era el presidente de un país con el cual mi país tiene relaciones diplomáticas; (2) usted violó el viejo dicho español que reza: “a la mujer, ni con el pétalo de una rosa” y, (3) sus comentarios tenían un componente racista que en mi país es ya definido como “politicamente incorrecto”, pero que usted aún practica con entera impunidad en el suyo.

Se refirió usted a mis escasa cultura y a una pretendida atracción que yo sentiría por usted. En primer lugar, debo decirle que anoche tuve el honor de tocar con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, como solista, el concierto número 20 para piano de Wolfang AmadeusMozart, K.466 (¿sabe usted el significado de K.? No lo creo). Soy una de las más destacadas concertistas no-profesionales de los Estados Unidos. Estudié piano al mismo tiempo que me graduaba como politóloga en la Universidad de Denver. ¿Y usted, Sr. Chávez? Me dicen que aparte de haber sido un estudiante mediocre de la Escuela Militar de Venezuela, aparentemente el refugio de quienes no dan la talla en la universidad, usted no tuvo otra educación formal. Parece ser que ello es la razón por la cual insiste en que 8x7=52 y que el hombre llegó al planeta Tierra hace 2000 años. Sin olvidar que su ortografía deja bastante que desear. Sus pomposas citas son cursilonas y con frecuencia inexactas. Fíjese que sólo ahora que le digo esto, ya que jamás le hubiera echado a usted en cara su incultura y patanería, de no haber mediado una agresión a mi persona.

En segundo lugar, no creo que pudiera sentir atracción por alguien como usted. No me refiero a su aspecto físico, el cual ciertamente no es de concurso sino, digamos, simplemente sub-standard. Me refiero a sus maneras, a la pobre calidad de su lenguaje y a la agresividad que muestra hacia el sexo femenino. Estoy informada de su manera de tratar a su ex-esposa, hasta en público, de sus ofertas machistas por televisión acerca de "darle lo suyo" y de la violencia que usted utilizó contra las mujeres con quienes tuvo relación en el pasado. Afortunadamente hoy no se le conoce relación con fémina alguna, excepto alguna que otra zalamería ocasional hecha a algún travestído brasileño. Por ello no podría sentir atractivo alguno por alguien que, más bien, me causa repulsión. Tampoco me sentiría muy a gusto con ninguno de sus acólitos, llámese Cabello o Istúriz, apenas marginalmente más aceptables.

Usted se mofó de mi nombre, Condoleezza, relacionándolo con condolencias y tristeza. No es tal cosa, Sr. Chávez. Mi nombre es derivado de la expresión musical italiana “con dolcezza”, es decir, con dulzura. Se lo explico porque es evidente que sin esta explicación usted no tendría la menor idea de su verdadero significado. Los idiomas no son su fuerte, como lo recuerdo bien de su intento de insultar al Presidente Bush en una curiosa versión del idioma Inglés, algo que sonaba como “iu ar a donki”.

He tenido la suerte de llegar a los más altos niveles del gobierno de mi país debido a mi formación intelectual. No me hice notoria liderando un golpe de estado sangriento que dejó más de 200 venezolanos muertos, algo de lo cual usted se ha jactado al decir “yo si estuve en un golpe, echando plomo de verdad”. En mi país generalmente (hay excepciones) la gente intelectualmente sólida entra en el gobierno buscando reconocimiento y no tiene necesidad de robar. Entiendo que en regímenes como el suyo, ustedes llegan al poder sin muchas credenciales intelectuales y lo usan para enriquecerse o, como dicen algunos, “para comer completo”.

Fíjese que no compartimos filosofías de la vida y que mientras yo toco a Mozart con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia usted canta rancheras mexicanas a capela, es decir, a palo seco. Mientras yo doy conferencias en las universidades usted cuenta sus peripecias peristálticas, sus retortijones en un túnel.

Bien, creo haber puesto las cosas en su sitio. Usted ha elegido su camino, junto a los estados forajidos y grupos terroristas y narcotraficantes del planeta. Esa ha sido su decisión. Pero ello lleva consigo una responsabilidad indelegable. Usted ha podido ser un discipulo de Mandela y eligió ser un discípulo de Mugabe. Ha podido sentirse orgulloso de Jose Maria Vargas y decidió sentirse orgulloso de Ezequiél Zamora. Usted eligió su camino. Su régimen terminará, como decía T.S. Eliot (un poeta de mi país, Sr. Chávez) acerca del fin del universo: “no con una conmoción sino con un susurro”. No tendrá donde esconderse.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos

Un blog interesante. Especialmente recomendables son las fotografías que muestran cómo se están tratando las esculturas del Valle:

Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos

viernes, 3 de septiembre de 2010

Oración por España


Divino Corazón de Jesús:

Ante la vista de tantos males como presenciamos en nuestra Patria, como merecido castigo de nuestros públicos pecados, recurrimos a Vos, suplicando vuestra misericordia a favor de este pueblo de vuestra predilección.

Acordaos de vuestra promesa de reinar en España y con más veneración que en otras partes.

Que vuestro reinado de amor se establezca ya en nuestra querida España. Que prenda aquí con mayor fuerza ese fuego divino y de aquí se comunique por todo el mundo.

Sea vuestro Divino Corazón, la victoriosa bandera que presida nuestras justas ansias de restauración tradicional y misionera y nos dé la victoria contra todos los enemigos de Dios y de la Patria.

¡Virgen del Pilar, Inmaculada Reina de España, acelerad el Reinado del Corazón de vuestro Hijo!

Amén.

Padre José María Alba Cereceda s.j.

viernes, 27 de agosto de 2010

Ceuta y Melilla


El día dieciocho varios miembros de AES se concentraron ante la embajada de Marruecos en Madrid para acompañar a los representantes del partido, que entregaron una nota de protesta. AES quiso así hacer patente su repulsa ante el bloqueo al que pretendidas "asociaciones civiles" marroquíes están sometiendo a la ciudad de Melilla.El Secretario General del partido, en la nota oficial de protesta entregada, señalaba:

"Quiero con estas líneas recordarle que tanto Ceuta como Melilla son ciudades españolas, tan españolas como lo puedan ser Getafe o Peñafiel; que no son objeto de negociación o discusión y que ante la presión de Marruecos, bien sea ciudadana o impulsada por el gobierno, se producirá la reacción de los españoles.

Quiero indicarle que actuaciones como las que se están produciendo en la frontera de España con Marruecos lejos de ir contra los ciudadanos españoles de Melilla, musulmanes o no, acabarán perjudicando a los ciudadanos de su país que no pueden vender sus mercancías o ir a trabajar a la ciudad española.

No quiero cerrar estas líneas sin dejar constancia de nuestra más enérgica condena ante los insultos y vejaciones que tienen como objeto a las españolas que trabajan como policías en Melilla".

martes, 3 de agosto de 2010

Querida Leire Pajín


Estimada Leire. ¿Qué estás vendiendo? ¿Qué haces en nustras vidad? Yo, con liberad, te lo coy a contar.Demagogia de mercadillo. Palabras vacías que pretenden justificar lo irracional y lo absurdo. Mentiras vestidas de flores que prometen un futuro de color rosa, gratuitas falsedades para adular la mano del que te da de comer (muy bien, por cierto, pues menudo negocio tenéis montado entre tú con tus sueldos y los tuyos en Benidorm). Disculpa el tratamiento familiar que te dispenso, pero no creo que te hayas ganado el de usía. Tú eres el exponente de la clase política a erradicar del país si queremos los españoles de bien resucitar de entre los muertos económicos y volver a vivir con dignidad. En tanto existan en las altas esferas de gobierno gente de tu catadura, con esa facilidad para engañar y disfrazar la realidad, con idéntica y nula preparación para afrontar con garantías los problemas que la casta política crea con su inutilidad, y con la ausencia de vergüenza que tú demuestras con tus actos y palabras, en España no encontraremos ninguna solución que se ajuste realmente a nuestras necesidades.


No es que te tenga manía. Es que no te aprecio, te considero una lacra, que se ha estado beneficiando cobrando por varios conceptos lo de varias familias. No he encontrado a lo largo del tiempo en el que te han encumbrado, en base a no sé qué méritos a favor de la sociedad, nada que pudiera motivar lo que te hemos estado pagando. En resumen, y sin ánimo de ofender, me has estado quitando alevosamente parte de mi salario para engordar con gula y avaricia tus ingresos, y no has hecho nada para merecértelo. Me gustas más callada que expeliendo improperios o, por poner un ejemplo, exponiendo razones para dar sentido a una reforma laboral de corte totalitario. Aunque sé que este mensaje no te va a llegar, y si así fuese ni caso le ibas a hacer, no me quiero privar de pedirte un favor, en nombre del buen gusto y de la decencia: con todo lo que tienes ya, invierte en algo que te obligue a desaparecer de la política nacional y piérdete lejos. No te das cuenta, pero ya cansas, incluyo a los tuyos (entendiendo como tales a los socialistas de verdad, y no a los nuevos ricos como tú). Adiós muy buenas.

Fdo.: Tomás Salinas García

domingo, 25 de julio de 2010

¡Europa, sé tú misma!


“Por eso, yo, Juan Pablo II, hijo de la nación Polaca, que se ha considerado siempre europea, por sus orígenes, tradiciones, cultura y relaciones vitales; eslava entre los latinos y latina entre los eslavos; yo, Sucesor de Pedro en la Sede de Roma, una sede que Cristo quiso colocar en Europa y que ama por su esfuerzo en la difusión del Cristianismo en todo el mundo. Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal, desde Santiago, te lanzo vieja Europa, un grito lleno de amor: vuelve a encontrarte. Sé tu misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. No te enorgullezcas por tus conquistas hasta olvidar sus posibles consecuencias negativas. No te deprimas por la pérdida cuantitativa de tu grandeza en el mundo o por las crisis sociales y culturales que te afectan ahora. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo. Los demás continentes te miran y esperan también de ti la misma respuesta que Santiago dio a Cristo: "Yo puedo".

jueves, 15 de julio de 2010

Viva España


Hasta el pasado Domingo, gritar en España, ¡Viva España!, era casi una herejía. Te llamaban facha y te exponías a ser golpeado por la calle. Ahora parece que eso ya ha pasado. Una pelota bien colocada en la portería contraria ha hecho el milagro. Todos sabemos que es un milagro ficticio y pasajero. Los que hoy gritan viva España, mañana volverán a escandalizarse. La roja, me temo que no llegará a ser la rojigualda. Pero disfrutémoslo mientras dure.

viernes, 9 de julio de 2010

La destrucción del Valle de los Caídos


Me llega esto por correo:

Yo estuve hace bastantes meses en el Valle de los Caídos y ya habían quitado todos los servicios- funicular, tiendas, etc. A los de la cafetería les habían dicho que al fin del mes se cerrabala cafetería. .. y hasta los retretes de todo el complejo. Además, había una cinta de plástico de esas que pone la policía alrededor de la montaña y no se podía subir a la cruz. La explicación que daban los guardias era que las piedras de granito tenían una enfermedad y podía desprenderse la cruz. Uno de los guardias-en confianza nos dijo- que se iba a hacer correr esa versión para que un día se dinamitara la cruz y toda la basílica y que si no fuera porque los monjes se oponían a irse, ya se habría derribado. Y que estaban presionando a los monjes para que se fueran. De hecho ya no se permitía que se dieran los cursos que se daban en la hospedería ni que se celebraran las reuniones- con cuyos ingresos se financiaban los monjes. Hoy me consta que lo están pasando muy mal y que los tienen cercados, aunque les permiten decir Misa en la Basílica-sólo eso- pues el resto está cerrado.

QUE SE SEPA del Valle de los Caídos no ha habido, ni hay en estos momentos ningún tipo de andamiajes destinados a obras o a reparaciones en el interior de la Basílica , ya sea para reparar goteras (que siguen en el mismo sitio) o para quitar o alterar algún elemento arquitectónico, artístico u ornamental del templo.

En este sentido, en lo que se refiere a la cúpula de la Basílica , lo cierto es que sí se han limpiado las partículas de hollín que había incrustadas en la misma desde el atentado con bomba del GRAPO en 1997, pero afortunamente no se ha tocado nada de la decoración.

Por lo tanto, ES MENTIRA que dentro o fuera del recinto se estén realizando tareas de "mantenimiento" o "restauración". En consecuencia, la única razón por la que al Basílica está cerrada a cal y canto es porque se trata de una decisión "por c..." de Patrimonio Nacional, siguiendo órdenes del Ministerio de la Presidencia - del cual depende orgánicamente - que a su vez está integrado en al Vicepresidencia 1ª del Gobierno (es decir, De la Vega).

De esa forma también se eliminan las visitas turísticas al Valle de los Caídos lo que no beneficia a nadie y perjudica a todos. Por todo ello, en éstos últimos días el Abad de la Basílica , junto con el Arzobispado de Madrid y la Nunciatura de la Santa Sede (la cual confirman que en Roma se está al corriente de lo que ocurre) están intentando desbloquear conjuntamente a tres bandas esta situación realizando gestiones no sólo con Patrimonio y el Ministerio, sino incluso con la Jefatura del Estado.

Ante el silencio informativo de lo que está pasando, el P. Julio Iglesias, en nombre del Abad, NOS RUEGA A TODOS LOS FIELES QUE DIFUNDAMOS EN TODOS CUANTOS MEDIOS DE DIFUSIÓN E INFORMACIÓN NOS SEA POSIBLE (correos electrónicos, blogs, foros, sms, redes sociales,cartas a los periódicos, etc...) LOS HECHOS QUE ESTÁN ACONTECIENDO, AL TIEMPO QUE SUPLICA que contemos lo que están haciendo con los monjes del Valle.

Pongámonos, pues, en marcha. PASALO

jueves, 1 de julio de 2010

Manifiesto contra las Autonomías

Queremos una reforma constitucional que redefina el actual modelo de descentralización política y administrativa, modifique la ley electoral, y asegure la igualdad entre todos los españoles.

Ha llegado la hora de afirmar sin titubeos que el Estado de las Autonomías es el inmenso error que nos está conduciendo a la ruina, a la división entre los españoles y a la desintegración de la unidad patria.

martes, 22 de junio de 2010

Tarjeta roja a Zapatero


Alternativa Española convoca a los españoles a concentrarse, el próximo jueves 24 de junio, a las ocho de la tarde, ante la sede socialista de la calle Ferraz, en Madrid, para denunciar, una vez más, la mala gestión del gobierno de Rodriguez Zapatero.

martes, 1 de junio de 2010

No somos capaces de dar la cara por Dios


La ministra Chacón lleva meses dedicada a suprimir los elementos religiosos en las Fuerzas Armadas. En un nuevo reglamento se impide a los legionarios rendir honores al famoso Cristo de la Buena Muerte. En Toledo también están indignados por las medidas de Defensa para el Corpus.

Carta abierta de Ignacio Román Méndez Sanz
Teniente de Artillería en la Reserva


Como profesional de las Fuerzas Armadas y como católico estoy perplejo ante la falta de respuesta en el estamento militar ante los ataques directos a los sentimientos y creencias más profundas de nuestro Ejército.

Entiendo que la disciplina y la obediencia son fundamentales, pero todo tiene un límite... Nadie con conciencia dispararía contra población civil indefensa o contra su propia familia, por muy claras que fuesen las órdenes dictadas para hacerlo.

Sin embargo, no veo reacción alguna dentro de la propia institución militar ante la erradicación del "ser católico", íntimamente enraizado con la milicia desde tiempo inmemorial.

Somos capaces de ir a defender a pueblos desconocidos en los lugares más peligrosos y hostiles (y está bien) pero no somos capaces de dar la cara por Dios cuando nos lo están quitando de nuestros acuartelamientos, bases y buques. A lo mejor es que nos merecemos el laicismo como religión, porque no tenemos valor para arriesgarnos por Dios.

Si nos quitan la fe y los elementos cristianos de nuestras Fuerzas Armadas será porque a la mayoría no le importe, en especial en las instancias donde hay posibilidad de reconvenir, disentir o dimitir ante una orden de este calibre.

¡Qué pena, Dios mío! Te echan también de aquí sin que nadie te defienda...

"A todo el que me confiese delante de los hombres, también yo le confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos. Pero al que me niegue delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en los Cielos." (Mt 10, 24-33)

Un cordial saludo.

sábado, 22 de mayo de 2010

Arrestados


Jesucristo y la Virgen han sido arrestados. He leído con gran interés la carta del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del Ejército del Aire don José Julio Rodríguez a quien mucho estimo y respeto. No me ha convencido. En exceso extensa y farragosa. El lenguaje castrense es más sintético y directo. La orden no viene del general don José Julio Rodríguez, al que no me figuro arrestando a la Virgen de Loreto. Patrona de los aviadores. Viene de la ministra doña Carmen Cachón y de su auxiliar administrativo don Constantino Méndez, a los que la Virgen de Loreto les importa un bledo. Un error grave confundir las cosas y quebrar la tradición y los sentimientos militares desde el laicismo oficial. Sea atendido este ejemplo ajeno a los soldados. En Almonte, una mayoría de los votos son de socialistas y comunistas. Acuda a Almonte de visita la ministra Chacón e intente arrestar a la Virgen del Rocío. Le faltarían piernas para escapar ilesa perseguida por los suyos. Los militares tienen una tradición religiosa desde tiempos más allá de la memoria, de la Histórica y de la real. Y es lógico. El soldado convive con el riesgo y con la muerte por vocación. Lo hace en nuestra defensa, voluntariamente. Y el consuelo ante la inmediatez de la muerte se encuentra en la fe. Suprimir la misa en los actos de entrega de despachos de oficiales es algo más que un agravio innecesario a la costumbre militar. Es una gamberrada gratuita. Señora Virgen del Carmen, Estrella de los Mares, queda arrestada. Señora Inmaculada Concepción, Patrona de la Infantería, al calabozo. Señora Virgen del Pilar, Patrona de España y de la Guardia Civil, pase inmediatamente por el Ministerio de Defensa y póngase a las órdenes del funcionario laico para que le suelte un chorreo antes de ser recluida en estado de prevención. Que el Corpus abandone Toledo y el Cristo de la Buena Muerte deje de salir en procesión llevado por brazos legionarios. Fuera los crucifijos en los homenajes a los caídos por España. Quedan prohibidos los nombres de Dios y de la Virgen en los himnos castrenses. –«Salve, Estrella de los mares, madre del Divino Amor», fuera. Sean lanzados los sentimientos de treinta generaciones de marinos de nuestra Armada por la borda de babor, obviamente. Que la Legión de hombres honrados de Calderón de la Barca se someta sin rechistar a los resentimientos de quienes pretenden borrar el humanismo cristiano de los cuarteles y regimientos de España, de sus buques de guerra, de sus altares e imágenes dolorosas celosamente guardados, custodiados y venerados por los militares durante siglos.

Señora ministra, me ha decepcionado. Confié en usted y en su inteligencia al principio de su andadura. No se ha contagiado de la serena disciplina y el concepto del honor de nuestros soldados. Ellos, en una aplastante mayoría, creen en Dios, en la Virgen y en los santos. Forman parte de su código particular e interior, y también del conjunto de sus sentimientos y creencias. Y si existen militares laicos y agnósticos, no les toque a su Cristo o a su Patrona, porque también en ellos, sin creer en ellos, en ellos buscan su consuelo y su esperanza. Arreste imágenes y oraciones. Arrreste sentidos y tradiciones. Al final, además de una falta de respeto, está cometiendo usted una horterada. Se está riendo de la estética de los soldados. No va a tener sitio en los calabozos y prevenciones para meter tanto amor y tanta fe al otro lado de las rejas.

Arrestados
Alfonso Ussía

martes, 11 de mayo de 2010

¿Esclavos en el Valle de los Caídos?


Según versión actual propagada por los pseudo historiadores izquierdistas, fueron los “esclavos de Franco”... Para ejecutar la obra se adoptó el procedimiento de adjudicaciones parciales a diversas empresas, tales como Huarte, Molán, Banús, San Román, etc. siendo contratadas libremente las brigadas de obreros por las propias empresas constructoras. Además también se contrataron como obreros a algunos prisioneros, que lo solicitaron libremente, los cuales además de recibir su jornal igual al resto de los trabajadores, redimían penas derivadas de actuaciones penales durante la guerra: por cada día de trabajo redimían dos de su condena. En las inmediaciones de la obra se construyó un poblado para los trabajadores. Los presos participaron exclusivamente en la explanación de la carretera, nunca en la obra monumental que exigía, como es lógico, personal especializado.

Eran hombres que habían cometido delitos durante la guerra como participar en asesinatos en la retaguardia, robos, violencias denunciadas, probadas y juzgadas por los Tribunales. Algunos tenían incluso condenas a muerte que fueron conmutadas por Franco. Contra lo que se viene repitiendo por los revanchistas, mediante nauseabundos y vergonzosos libelos, de que la obra del Valle de los Caídos fue hecha con mano de obra forzada, esto se desmiente radicalmente. Pero en plan de hacer comparaciones, lo hicieron los aliados vencedores en la II Guerra Mundial con los nueve millones de prisioneros alemanes, a los cuales los utilizaron como forzados en Inglaterra, Francia y Canadá, actuando de esa forma contra los convenios de Ginebra.

Así pues, y según Miguel Jiménez Marrero, en su importante y documentado libro “Crónica de medio siglo. 1939-1961”, tomo II, deja constancia de que “en la construcción del Valle de los Caídos trabajaron, junto a los trabajadores contratados, determinado número de presos por diversas causas, que cobraban un salario idéntico al del resto del personal, sirviéndoles el tiempo trabajado, para acogerse a la reducción de penas por el trabajo, que daría por resultado, que en el transcurso de la construcción, y al finalizar ésta, fueron muchos los presos que consiguieron la libertad”.

El coste en vidas humanas de los hombres, que entregaron su trabajo a las varias empresas de muy diferente entidad a lo largo de casi veinte años, según el arquitecto Diego Méndez, no se produjeron más que cuatro accidentes mortales: “Parva, aunque dolorosa contribución a una empresa que requirió millares de brazos y millares de jornadas de dura brega”. Otras fuentes consultadas elevaron la cifra de muertos entre catorce y dieciocho. Merece la pena dejar constancia que durante la construcción de la Cruz no se registró ni un solo accidente.

Cuenta Daniel Sueiro en su libro “La verdadera historia del Valle de los Caídos”, que los barreneros ganaban trescientas cuarenta y cinco pesetas a la semana. La mitad de lo cobrado iba destinado a las familias. Poseían vivienda en el poblado. Hacia 1950 los presos fueron sustituidos por obreros libremente contratados para terminar las obras. Algunos se quedaron allí, como tales obreros.

Cuando visitaba el Generalísimo las obras, los trabajadores recibían una gratificación.

Autor: Eduardo Palomar Baró.

miércoles, 21 de abril de 2010

De como Don Quijote encontró a su Dulcinea


Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín, y confirmándose a sí mismo, se dió a entender que no le faltaba otra cosa, sino buscar una dama de quien enamorarse, porque el caballero andante sin amores, era árbol sin hojas y sin fruto, y cuerpo sin alma.

Decíase él: si yo por malos de mis pecados, por por mi buena suerte, me encuentro por ahí con algún gigante, como de ordinario les acontece a los caballeros andantes, y le derribo de un encuentro, o le parto por mitad del cuerpo, o finalmente, le venzo y le rindo, ¿no será bien tener a quién enviarle presentado, y que entre y se hinque de rodillas ante mi dulce señora, y diga con voz humilde y rendida: yo señora, soy el gigante Caraculiambro, señor de la ínsula Malindrania, a quien venció en singular batalla el jamás como se debe alabado caballero D. Quijote de la Mancha, el cual me mandó que me presentase ante la vuestra merced, para que la vuestra grandeza disponga de mí a su talante?

¡Oh, cómo se holgó nuestro buen caballero, cuando hubo hecho este discurso, y más cuando halló a quién dar nombre de su dama!

Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque según se entiende, ella jamás lo supo ni se dió cata de ello. Llamábase Aldonza Lorenzo, y a esta le pareció ser bien darle título de señora de sus pensamientos; y buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran señora, vino a llamarla DULCINEA DEL TOBOSO, porque era natural del Toboso, nombre a su parecer músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto.

jueves, 1 de abril de 2010

En defensa del Valle de los Caídos

Desde el Ministerio de la Presidencia se le había asegurado al Excmo. y Rvdmo. Padre Abad de la Basílica Pontificia de la Santa Cruz en el Valle de los Caídos que, a partir del pasado uno de marzo, se abrirían las puertas de la Basílica para el culto de los fieles y a sus numerosos visitantes, recuperándose la normalidad que sin autorización ni consentimiento del Padre Abad ni de ninguna otra autoridad eclesiástica, había sido unilateral, ilegal y fraudulentamente alterada e interrumpida, todo ello por órdenes directas emanadas de la Subsecretaria del Ministerio de la Presidencia, vulnerándose de esta forma la inviolabilidad de un lugar de culto así como la libertad religiosa y de culto de los fieles.

He de transmitirles que no sólo no han cumplido su palabra sino que prosiguen con el
hostigamiento, persecución y deleznable intento de amedrentamiento del Padre Abad y
de su Reverenda Comunidad Benedictina, bajo cuya autoridad eclesiástica se encuentra
el mencionado lugar de culto que es el Valle de los Caídos y bajo cuya custodia se
encuentran sus bienes y diversas instalaciones.

Desde el Ministerio de la Presidencia y Patrimonio Nacional, posteriormente al
mencionado cierre se trató de justificar éste alegando un supuesto riesgo en la estructura
del interior de la Basílica que podría afectar la seguridad en su interior, falaz artimaña
que fue rotunda y rigurosamente desmontada, con el debido rigor técnico, en el informe
técnico solicitado por la comunidad benedictina a profesionales cualificados en la
materia, los cuales dejaron asentado en su informe que no se ha detectado riesgo alguno
respecto de su estabilidad y que, por lo tanto, no existe problema alguno para la
seguridad de nadie en el interior de la Basílica, sino todo lo contrario.

A la vista del mencionado informe, Patrimonio Nacional por órdenes de sus superiores
"trasladó" la supuesta inseguridad a la escultura religiosa "La Piedad" ubicada en la
entrada de la Basílica, escultura que había sido restaurada por ellos mismos unos meses
antes y a la que habían dejado protegida con una malla metálica protectora.

Ahora se le presionaba a la Comunidad Benedictina en el sentido de que debían aceptar
el desmontaje de "La Piedad" si querían que se reabriera al culto normal la Basílica, o
de lo contrario deberían atenerse a las consecuencias de no acceder a la nueva y singular
ocurrencia.

La Reverenda Comunidad Benedictina, habida cuenta el importante y profundo
significado religiosos de "La Piedad" y el bien artístico y cultural de que se trata, el
cual está bajo su custodia, encargó dos informes técnicos con respecto a "La Piedad",
uno de ellos elaborado y firmado por la "Fundación Juan de Ávalos" y el mismo
arquitecto Juan de Ávalos, propietarios intelectuales de la mencionada obra de arte,
informes de los cuales se desprende la absurdidad e innecesaridad técnica de tan
riesgosa como inexplicable operación.

No se trata, pues, sino de ocurrencias una detrás de otra, con un solo y exclusivo
objetivo: mantener cerrado al culto normal la Basílica Pontificia de la Santa Cruz;
alterada la normalidad de ese lugar sagrado; vulnerada la inviolabilidad de ese lugar de
culto; cercenado el derecho de los fieles a la libertad religiosa y de culto; afectado el
turismo y visitas a dicho lugar; así como manteniendo al Padre Abad y la Reverenda
Comunidad Benedictina allí asentada, así como a los cuarenta escolanos y a sus
familias, en un estado de creciente ansiedad y angustia emocional y presión psicológica,
donde no han faltado las vejaciones, groserías y ultrajes.

Todo ello en flagrante violación del Código Penal (Arts. 522, 523, 524, 525), de la Ley
Orgánica de Libertad Religiosa (Arts. Primero, Segundo, Tercero), de la Constitución
Española (Arts. 14, 16), de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art.
18), del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Art. 18, 20), de la Ley de
la memoria histórica (Art. 16), del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede
sobre asuntos jurídicos (Art. 1), así como otras leyes y reglamentos de la Comunidad
Autónoma de Madrid y del Ayuntamiento de El Escorial.

Y lo que es más sorprendente y ciertamente curioso, en flagrante violación con la Ley
de la memoria histórica, aprobada por las Cortes generales el 26 de diciembre de 2007,
cuyo Artículo 16.1 reproduzco:

"Artículo 16. Valle de los Caídos.

1.El Valle de los Caídos se regirá estrictamente por las normas aplicables con carácter general a los lugares de culto y a los cementerios públicos."

¿Y ante esta lamentable y peligrosa situación qué podemos hacer los españoles que,
creyentes o no creyentes, amamos la libertad y el Estado de Derecho que se supone
impera en España?

En mi opinión, de momento, sólo seis cosas:

1º- Estricto respeto a la legalidad vigente.

2º- Confianza en las autoridades eclesiásticas que están trabajando sin descanso en que
se restaure la normalidad en la Basílica Pontificia de la Santa Cruz y en el conjunto de
ese lugar de culto denominado Valle de los Caídos.

3º Pedir al resto de la fuerzas parlamentarias, especialmente al partido de la oposición,
que no permitan bajo ninguna circunstancia que se vulnere, de forma tan burda como
ridícula, el inalienable derecho de los españoles a la libertad religiosa y de culto y la
inviolabilidad de los lugares de culto.

4º- Acudir todos los fines de semana a la Celebración Eucarística que se celebra todos
los días en la mencionada Basílica a las 11:00 horas de la mañana, aunque haya que
sufrir las molestias derivadas del injustificado y no autorizado cierre de la puerta
principal de la Basílica.

5º- Llegado el caso, exigir nuestro inalienable derecho a la libertad de culto y a la
inviolabilidad de los lugares de culto, en los Tribunales de Justicia Españoles así como
ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, para lo cual se está preparando una
Plataforma Ciudadana que, -de no volver las cosas a la normalidad como es de justicia
y de puro sentido común-, se pondrá a disposición de los españoles que, católicos o no,
convengan en exigir a sus gobernantes el respeto a la Ley y al inalienable derecho de
todos a la libertad religiosa y de culto.
6º- Los creyentes, además y por encima de todo, rezar y poner toda la confianza en la
misericordia del Señor.

Pablo Linares. Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos.

lunes, 15 de marzo de 2010

Aborto libre y progresismo por Miguel Delibes

En estos días en que tan frecuentes son las manifestaciones en favor del aborto libre, me ha llamado la atención un grito que, como una exigencia natural, coreaban las manifestantes: «Nosotras parimos, nosotras decidimos». En principio, la reclamación parece incontestable y así lo sería si lo parido fuese algo inanimado, algo que el día de mañana no pudiese, a su vez, objetar dicha exigencia, esto es, parte interesada, hoy muda, de tan importante decisión. La defensa de la vida suele basarse en todas partes en razones éticas, generalmente de moral religiosa, y lo que se discute en principio es si el feto es o no es un ser portador de derechos y deberes desde el instante de la concepción. Yo creo que esto puede llevarnos a argumentaciones bizantinas a favor y en contra, pero una cosa está clara: el óvulo fecundado es algo vivo, un proyecto de ser, con un código genético propio que con toda probabilidad llegará a serlo del todo si los que ya disponemos de razón no truncamos artificialmente el proceso de viabilidad.

De aquí se deduce que el aborto no es matar (parece muy fuerte eso de calificar al abortista de asesino), sino interrumpir vida; no es lo mismo suprimir a una persona hecha y derecha que impedir que un embrión consume su desarrollo por las razones que sea. Lo importante en este dilema es que el feto aún carece de voz, pero, como proyecto de persona que es, parece natural que alguien tome su defensa, puesto que es la parte débil del litigio.
La socióloga americana Priscilla Conn, en un interesante ensayo, considera el aborto como un conflicto entre dos valores: santidad y libertad, pero tal vez no sea éste el punto de partida adecuado para plantear el problema. El término santidad parece incluir un componente religioso en la cuestión, pero desde el momento en que no se legisla únicamente para creyentes, convendría buscar otros argumentos ajenos a la noción de pecado. En lo concerniente a la libertad, habrá que preguntarse en qué momento hay que reconocer al feto tal derecho y resolver entonces en nombre de qué libertad se le puede negar a un embrión la libertad de nacer. Las partidarias del aborto sin limitaciones piden en todo el mundo libertad para su cuerpo. Eso está muy bien y es de razón siempre que en su uso no haya perjuicio de tercero. Esa misma libertad es la que podría exigir el embrión si dispusiera de voz, aunque en un plano más modesto: la libertad de tener un cuerpo para poder disponer mañana de él con la misma libertad que hoy reclaman sus presuntas y reacias madres. Seguramente el derecho a tener un cuerpo debería ser el que encabezara el más elemental código de derechos humanos, en el que también se incluiría el derecho a disponer de él, pero, naturalmente, subordinándole al otro.

Y el caso es que el abortismo ha venido a incluirse entre los postulados de la moderna «progresía». En nuestro tiempo es casi inconcebible un progresista antiabortista. Para éstos, todo aquel que se opone al aborto libre es un retrógrado, posición que, como suele decirse, deja a mucha gente, socialmente avanzada, con el culo al aire. Antaño, el progresismo respondía a un esquema muy simple: apoyar al débil, pacifismo y no violencia. Años después, el progresista añadió a este credo la defensa de la Naturaleza. Para el progresista, el débil era el obrero frente al patrono, el niño frente al adulto, el negro frente al blanco. Había que tomar partido por ellos. Para el progresista eran recusables la guerra, la energía nuclear, la pena de muerte, cualquier forma de violencia.

En consecuencia, había que oponerse a la carrera de armamentos, a la bomba atómica y al patíbulo. El ideario progresista estaba claro y resultaba bastante sugestivo seguirlo. La vida era lo primero, lo que procedía era procurar mejorar su calidad para los desheredados e indefensos. Había, pues, tarea por delante. Pero surgió el problema del aborto, del aborto en cadena, libre, y con él la polémica sobre si el feto era o no persona, y, ante él, el progresismo vaciló. El embrión era vida, sí, pero no persona, mientras que la presunta madre lo era ya y con capacidad de decisión. No se pensó que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizá porque el embrión carecía de voz y voto y políticamente era irrelevante. Entonces se empezó a ceder en unos principios que parecían inmutables: la protección del débil y la no violencia. Contra el embrión, una vida desamparada e inerme, podría atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad si su eliminación se efectuaba mediante una violencia indolora, científica y esterilizada. Los demás fetos callarían, no podían hacer manifestaciones callejeras, no podían protestar, eran aún más débiles que los más débiles cuyos derechos protegía el progresismo; nadie podría recurrir. Y ante un fenómeno semejante, algunos progresistas se dijeron: Esto va contra mi ideología. Si el progresismo no es defender la vida, la más pequeña y menesterosa, contra la agresión social, y precisamente en la era de los anticonceptivos, ¿qué pinto yo aquí? Porque para estos progresistas que aún defienden a los indefensos y rechazan cualquier forma de violencia, esto es, siguen acatando los viejos principios, la náusea se produce igualmente ante una explosión atómica, una cámara de gas o un quirófano esterilizado.

viernes, 26 de febrero de 2010

Más vale tarde que nunca


Con motivo de la aprobación de la Ley del Aborto, el concejal del PSOE y segundo teniente de alcalde de Paradas (Sevilla), Joaquín Manuel Montero, se ha dado de baja del partido socialista en carta dirigida a José Luis Rodríguez y a Pajín, por ser “consecuente” con sus creencias.

Joaquín Manuel quizá no sepa que en España se aborta desde que su partido se empeñó en 1985. Pero en fin, más vale tarde que nunca.

jueves, 4 de febrero de 2010

Pena de muerte


Por mucho que nosotros los periodistas nos esforcemos en hacer creer lo contrario, a menudo los periódicos, por su propio deseo, no representan del todo a la opinión pública.

El problema de la pena de muerte es uno de esos casos en los que la escisión entre los ciudadanos y los medios de comunicación parece más profunda. Estos últimos, casi sin excepción, rechazan indignados la simple posibilidad de debatir una cuestión que consideran tan anacrónica e incívica que no merece la menor atención.

En los periódicos donde he tenido ocasión de trabajar, he visto tirar a la papelera con repugnancia las numerosas cartas que envían los lectores sobre ese tema. Sin embargo, todos los sondeos muestran que si se sometiera a referéndum popular, el resultado se decantaría sin la menor duda por la reimplantación del pelotón de ejecución o del verdugo, al menos para los crímenes especialmente execrables.

El informe anual de Amnistía Internacional nos ofrece una prueba concreta de ello al señalar que la pena de muerte está incluida en el derecho penal de 99 Estados (el 80 % de las ejecuciones tienen lugar en países que manifiestan la pretensión de servir de modelo, como Estados Unidos, la Unión Soviética o China), sin que importantes movimientos de opinión reclamen su abolición. En los casi treinta estados de la Unión norteamericana en los que se ha mantenido la pena capital, la voluntad popular se ha opuesto a todas las iniciativas llevadas a cabo para eliminarla. Es más, en algunas ocasiones han sido los propios ciudadanos quienes han impuesto su restauración.

Hay un tipo de corifeos de la democracia, periodistas y políticos en primera línea, bien conocidos por lo selectivo de su criterio: para ellos, la mayoría de las opiniones y de los votos son «una noble manifestación de la voluntad popular» cuando coincide con su propia orientación, pero resultan «una despreciable vomitera reaccionaria» cuando su expresión contraría sus prejuicios y planteamientos.

El hecho es que, desde la más remota antigüedad hasta que algún intelectual de la Europa occidental del siglo XVIII empezó a manifestar sus dudas, la pena de muerte se admitía pacíficamente en todas las culturas de todas las sociedades del mundo.

Es falso que aquel curioso personaje llamado Cesare Beccaria pidiera su abolición. En el capítulo veintiocho de De los delitos y sus penas se dice: «La muerte de un ciudadano sólo puede considerarse necesaria en dos casos...» Principalmente, Beccaria rechaza la tortura y luego lo que denomina pena de muerte «fácil», tal como se aplicaba en su época, pero no la excluye de modo categórico ni la declara ilícita, hasta el punto de juzgarla «necesaria» en algunos casos. Por otro lado, la alternativa que propone Beccaria con el fin de suscitar mayor espanto, tal como él mismo especifica, es «la esclavitud perpetua». Algo que no parece un beneficio ni para la sociedad ni para el reo.

También es falso que mantener la pena capital sea «de derechas» y su abolición «de izquierdas». Entre las ignoradas paradojas de nuestras reconfortantes ideas fijas se cuenta que Luis XVI abolió dicha pena pocos años antes de la Revolución francesa. Ésta volvió a implantarla por iniciativa de la «izquierda» jacobina, haciendo tal uso de la misma que, por una vez justificadamente, el imaginario popular ha hecho de las palabras guillotina y revolución un todo inseparable.

Aquellos «progresistas» rogaron sin ambages al doctor Guillotin que perfeccionara su máquina para pasar de la fase artesanal a la industrial. Así nos ha llegado el escalofriante prototipo de un instrumento capaz de cortar sesenta cabezas al mismo tiempo.

Además, para mayor turbación de los filotercermundistas occidentales, para quienes la barbarie únicamente tiene origen en el hombre blanco, tan pronto como alcanzaron la independencia, la práctica totalidad de las ex colonias africanas y asiáticas se apresuraron a reintroducir la pena de muerte -a veces con sistemas «tradicionales» del lugar, como el empalamiento, la horca, la inmersión en agua hirviente, el estrangulamiento lento, etc.- incluso en aquellos lugares donde los europeos la habían abolido siguiendo el derecho penal de la madre patria. Además, ¿acaso no se contaban entre sus practicantes más fervientes todos los países del «socialismo real», los del marxismo en el poder, fueran éstos del primer, segundo o tercer mundo? Y no se está hablando de los lejanos tiempos del estalinismo: en los primeros cinco años de la perestroika de Gorbachov los tribunales soviéticos mandaron a la horca o al patíbulo a más de dos mil acusados por delitos comunes.

Al margen de lo que ocurra en la legislación civil, el problema resulta más delicado para un creyente cuando se plantea desde una perspectiva religiosa. La Iglesia católica (con el consenso, por otro lado, de las ortodoxas y protestantes y exceptuando a algunas pequeñas sectas heréticas de los propios reformados) nunca ha negado que la autoridad legítima posea el poder de infligir la muerte como castigo. La propuesta de Inocencio III, confirmada por el Cuarto Concilio de Letrán de 1215, según la cual la autoridad civil «puede infligir sin pecado la pena de muerte, siempre que actúe motivada por la justicia y no por el odio y proceda a ella con prudencia y no indiscriminadamente» es materia de fide. Esta declaración dogmática confirma toda la tradición católica anterior y sintetiza la posterior. De hecho, hasta ahora no ha sido modificada por ninguna otra sentencia solemne del Magisterio.

Si la Iglesia siempre ha sido contraria a llevar directamente a alguien a la muerte, no es el caso del Estado pontificio, como institución política, donde era bien conocido el significado de entregar a los herejes obstinados al «brazo secular». Por otro lado, las Iglesias surgidas de la Reforma todavía tenían menos miramientos y habitualmente procedían a llevar a cabo directamente sus propias sentencias de muerte sin confiar al reo a la autoridad civil para su ejecución. Es más, así como para la Iglesia católica el verdugo era un mal necesario, en la jerarquía de la opresiva «Ciudad Cristiana» que Calvino instauró en Ginebra, el verdugo era un personaje de rango, un notable respetado que recibía el título de «Ministro del Santo Evangelio». No le faltaba trabajo: durante los cuatro años que van de 1542 a 1546 Calvino condenó a muerte a cuarenta personas sólo por razones de fe.

Actualmente la situación ha cambiado, como ya sabemos. Pese a que no se ha modificado nada en el plano dogmático, no sólo teólogos sino conferencias episcopales al completo han ido más lejos hasta definir cualquier tipo de pena capital como «contraria al espíritu cristiano» o «en desacuerdo con el Evangelio». Como de costumbre, hay creyentes que se destacan por su celo, superando la mencionada polémica laicista lanzándose contra una presunta «barbarie oscurantista» e «infidelidad a Cristo» de raíz bimilenaria, protagonizada por una Iglesia que no había declarado ilícito el suplicio que cualquier Estado podía infligir a sus reos.

Ésta es una de las situaciones privilegiadas para la «estrategia del remordimiento» de la que ya habíamos hablado, impulsada por una propaganda anticristiana que cuenta con el apoyo entusiasta de muchos católicos «adultos e informados». En realidad, la cuestión es realmente grave porque si cualquier ejecución es un delito, un homicidio legalizado abusivamente (como ahora declaran numerosos teólogos y también obispados), la Iglesia ha sido cómplice de ellos durante muchos siglos. Entonces, aquellos que se dedicaban a reconfortar a los condenados, como san Cafasso, sólo eran hipócritas defensores de una violencia ilícita. No es suficiente, ya que también el Antiguo y el Nuevo Testamento, que recomiendan o no prohíben la pena de muerte, se han visto arrastrados al banquillo de los acusados. Si en este punto realmente nos hemos equivocado, las consecuencias para la fe son ruinosas, implicando a la autoridad de la Iglesia y de las mismas Escrituras. Habrá que buscar las causas.

Vittorio Messori

sábado, 23 de enero de 2010

Señora ministra, no nos llame "compañeros"


Con cierta frecuencia, escucho a la Ministra de Defensa llamarnos “compañeros” a los miembros de las Fuerzas Armadas.

Señora Ministra: la virtud del compañerismo en los Ejércitos posee un cimiento espiritual, marcado de modo indeleble en nuestros espíritus en una emotiva ceremonia, celebrada al inicio de nuestro servicio a la Patria. Me refiero al acto del Juramento ante la Bandera de España, que incluso nos obliga a los que lo hemos prestado a ofrecer nuestras vidas en defensa de las de nuestros compañeros y conciudadanos. A partir de ese momento, los lazos de unión entre los que abrazamos la Carrera de las Armas pasan a tener una fuerte componente espiritual, sin que por ello pretendamos arrogarnos la exclusiva posesión de esta virtud, el compañerismo, que evidentemente también se da en otros colectivos ciudadanos.

Cada vez que la oigo usar el citado calificativo, me pregunto si usted ya ha besado los pliegues de nuestra Bandera como refrendo de su Juramento, o Promesa, lo mismo que hemos hecho todos los militares. Como supongo que la respuesta es negativa, hasta tanto no se produzca ese solemne compromiso, le ruego señora Ministra que no nos llame “compañeros”.

Alfredo Ezquerro Solana

Ex Comandante Militar de Zaragoza

martes, 5 de enero de 2010

¿Un referendum sobre el aborto?


Una reflexión interesante sobre un posible referendum en torno al aborto. Al igual que su autor, Alejandro, creador del blog "Siempre igual", opino que hay cuestiones que no deben someterse al criterio de la mayoría, sencillamente porque no son opinables. La ley que propone el gobierno es nauseabunda, pero también lo es la ley que durante años ha promovido y defiende ahora el partido popular. El aborto jamás es aceptable. He aquí la reflexión:

La asociación "Derecho a vivir" está celebrando estos días diversos actos con el fin de pedir un referendum sobre el aborto en España. Lo cual, bajo mi modesta opinión, es un error. ¿A alguien se le ocurriría pedir un referendum sobre la mal llamada violencia de género? ¿O sobre el asesinato a los vecinos que ponen la televisión demasiado alta? ¿Qué pasaría si en ese hipotético referendum los españoles votaran que sí quieren aborto? ¿Estaría con ello legitimado?

No dudo de la buena intención de "Derecho a vivir", y probablemente piensan que los españoles dirían que no al asesinato de miles de inocentes en el vientre de su madre. Pero creo que hay cosas que no deben someterse al criterio de la mayoría. El aborto es un crimen, y siempre lo será, piense lo que piense la mayoría. Por tanto, no creo que sea legítimo someter algo así a consulta popular.

Lo que hay que exigir es la derogación de cualquier ley del aborto. No ya de la actual, sino de cualquiera, incluídos los tres supuestos que hasta ahora despenalizaban esta barbaridad. A nadie se le ocurriría despenalizar el asesinato en ningún supuesto. ¿Por qué entonces despenalizar el aborto? ¿Qué diferencia hay? ¿El tamaño de la víctima? ¿El silencio con el que se lleva a cabo? E igual que no se somete a consulta popular el asesinato o la violación, nunca debería someterse tampoco el aborto. Lo que está mal, está mal, con independencia de quien lo piense.